Durante el siglo XV, Flandes atraía a los mejores pintores de los antiguos Países Bajos. La vida en las ciudades flamencas ofrecía un clima propicio para la producción artística. El clero erudito, las comunidades religiosas, príncipes, altos funcionarios y ricos comerciantes aficionados al arte, realizaban numerosos encargos. El pueblo comprendía y apreciaba el arte sincero y honesto. Fue un concejal de Gante quien pagó El Cordero Místico de Van Eyck, y en días festivos, cuando el retablo estaba abierto, era tan numeroso el público que acudía a verlo, que según un antiguo cronista, parecía un enjambre de abejas alrededor de una colmena. Y aunque todavía no se hablaba de urbanismo, la ciudad, con sus calles irregulares, sus fachadas pintorescas, sus plazas públicas adornadas con construcciones armoniosas, todo ello constituía un entorno verdaderamente artístico.
Dos de los pintores más conocidos, son los siguientes:
Rogier van der Weyden
Rogier van der Weyden fue un pintor primitivo flamenco. Nació en Tournai (Bruselas) hacia el año 1399/1400. Formado en el taller de Robert Campin, en 1435 fue nombrado pintor de la ciudad de Bruselas. Aunque gozó de considerable prestigio en vida y fue uno de los más influyentes artistas de su tiempo, no se conocen pinturas firmadas ni existe documentación precisa sobre contratos o recibos de pago que permitan asignarle con entera certeza ninguna obra. Su obra más importante es la siguiente:
El descendimiento de a cruz es considerada la obra maestra del pintor flamenco Rogier van der Weyden. Es un óleo sobre tabla, pintado con anterioridad al año 1443, probablemente hacia 1435. Mide 220 cm de alto y 262 cm de ancho. Se exhibe actualmente en el Museo del Prado de Madrid, como depósito de Patrimonio Nacional.
Desgraciadamente, este pintor falleció el 18 de junio de 1464 en la Región de Bruselas.
El Bosco
Jheronimus van Aken, en España "El Bosco", nació en 1450 en Bolduque (Países Bajos). Fue autor de una obra excepcional tanto por la extraordinaria inventiva de sus figuraciones y los asuntos tratados como por su técnica, al que Erwin Panofsky le calificó como un artista dentro de la tradición de la pintura flamenca a la que pertenece. Su obra más importante es la siguiente:
El jardín de las delicias es el nombre contemporáneo con el que se conoce a una de las obras más conocidas del pintor holandés Jheronimus Bosch. Se trata de un tríptico pintado al óleo sobre tabla de 220 cm x 389 cm, compuesto de una tabla central de 220 cm x 195 cm y dos laterales de 220 cm x 97 cm cada una que se pueden cerrar sobre dicha tabla.
Desgraciadamente, "El Bosco" murió el 9 d agosto de 1516 en Bolduque (Países Bajos).
Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas.
A los trece años, Juana de Arco confesó haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita, y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.
En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon.
El príncipe Carlos, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans (8 de mayo de 1429). A continuación realizó una serie de campañas victoriosas que franquearon al delfín el camino hacia Reims y permitieron su coronación como Carlos VII de Francia (17 de julio de 1429).
Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430.
Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo, con lo cual se pretendía presentar a Carlos VII de Francia como seguidor de una bruja para desprestigiarlo. Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería.
Durante unos años corrió el rumor de que no había muerto quemada en la hoguera, ya que habría sido sustituida por otra muchacha, para casarse posteriormente con Roberto des Armoises. En 1456, Juana de Arco fue rehabilitada solemnemente por el papa Calixto III, a instancias de Carlos VII, quien promovió la revisión del proceso. Considerada una mártir y convertida en el símbolo de la unidad francesa, fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920, año en que Francia la proclamó su patrona.
La guerra de los Cien Años fue un conflicto armado que duró casi 117 años entre los reinos de Francia e Inglaterra. Esta guerra fue de raíz feudal, pues su propósito era resolver quién controlaría las enormes posesiones acumuladas por los monarcas ingleses desde 1154 en territorios franceses, debido al ascenso al trono de Enrique II Plantagenet, conde de Anjou. Tuvo implicaciones internacionales y finalmente, después de numerosos avatares, se saldó con la retirada inglesa de tierras inglesas.
ORÍGENES DEL CONFLICTO
La rivalidad entre Francia e Inglaterra provenía de los tiempos de la batalla de Hastings (1006), cuando la victoria del duque Guillermo de Normadía le permitió adueñarse de Inglaterra. Ahora los normandos eran reyes de una gran nación y exigirían al rey francés ser tratados como tales, pero el punto de vista de Francia no era el mismo: el Ducado de Normandía siempre había sido vasallo, y el hecho de que los normandos hubiesen ascendido al trono de Inglaterra no tenía por qué cambiar la sumisión tradicional del ducado a la corona de París.
La Constitución española de 1978 es la norma suprema del ordenamiento jurídico español, a la que están sujetos todos los poderes públicos y ciudadanos de España desde su entrada en vigor el 29 de diciembre de 1978. La Constitución fue ratificada en referéndum el 6 de diciembre de 1978, siendo posteriormente sancionada por el rey Juan Carlos I el 27 de diciembre y publicada en el Boletín Oficial del Estado el 29 de diciembre del mismo año. La promulgación de la Constitución implicó la culminación de la llamada transición a la democracia, que tuvo lugar como consecuencia de la muerte, el 20 de noviembre de 1975, del anterior jefe del Estado, el director general Franco, precipitando una serie de acontecimientos políticos e históricos que transformaron el anterior régimen dictatorial en un << Estado social y democrático de derecho que propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político >>, tal y como proclama el artículo primero de la Constitución.
Hay, en total, 169 artículos pero los más importantes son los siguientes:
ARTÍCULO 1
España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.
ARTÍCULO 2
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.
ARTÍCULO 3
El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.
ARTÍCULO 66
Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado.
Las Cortes Generales ejercen la potestad legislativa del Estado, aprueban sus Presupuestos, controlan la acción del Gobierno y tienen las demás competencias que les atribuya la Constitución.
Las Cortes Generales son inviolables.
ARTÍCULO 155
Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.
La peste negra, peste bubónica o muerte negra fue una pandemia de peste que asoló Europa durante el siglo XIV y era transmitida por unas pulgas transportadas por ratas. Se cree que la epidemia surgió en Asia central, desde donde pasó a ciudades italianas como Génova, con gran actividad marítima, y de ahí a toda Europa. La peste negra acabó con casi la mitad de la población europea y con unos 100 millones de personas en todo el mundo.
Alcanzó su punto máximo entre 1346 y 1361 Diane Zahler estima que la mortalidad superó la mitad, quizás el 60 % de los europeos, o lo que es lo mismo, habrían muerto 50 de los 80 millones de habitantes europeos. Se estima que la misma fue causa de muerte de aproximadamente 50 a 75 millones de personas entre los primeros casos en Mongolia (1328) y los últimos en la RusiaEuropea (1353). Esta enfermedad afectó devastadoramente Europa, China, India, Medio Oriente y el Norte de África. No afectó el África subsahariana ni al continente americano.
La teoría aceptada sobre el origen de la peste explica que fue un brote causado por una variante de la Bacteria Yersinia pestis. Apareció hacia 1320 en el desierto de Gobi y en 1331-1334 llegó a China, un año después de que grandes inundaciones devastaran extensas regiones del país, después de arrasar en 1330 Birmania, llegando a algunas regiones de la actual Rusia en 1338, a India en 1342 y a Europa en 1346. Según crónicas de 1353, desde 1331 murió un tercio de la población china; en efecto, entre esa fecha y 1393 su población cayó de 125 a 90 millones. Es común que la palabra «peste» se utilice como sinónimo de «muerte negra», aun cuando aquella deriva del latín «pestis», es decir, «enfermedad» o «epidemia», y no del agente patógeno.
De acuerdo con el conocimiento actual, la pandemia irrumpió en primer lugar en Asia, para después llegar a Europa, a través de las rutas comerciales. Introducida por marinos, la epidemia dio comienzo en Mesina. Mientras que algunas áreas quedaron despobladas, otras estuvieron libres de la enfermedad o solo fueron ligeramente afectadas. En Florencia, solamente un quinto de sus pobladores sobrevivió. En el territorio actual de Alemania, se estima que uno de cada diez habitantes perdió la vida a causa de la peste negra. Hamburgo, Colonia y Bremen fueron las ciudades en donde una mayor proporción de la población murió. No obstante, el número de muertes en el este de Alemania fue mucho menor.
Las consecuencias sociales de la peste negra llegaron muy lejos; rápidamente se acusó a los judíos como los causantes de la epidemia por medio de la intoxicación y el envenenamiento de pozos. En consecuencia, en muchos lugares de Europa se iniciaron pogromos judíos y una extinción local de comunidades judías. Aun cuando líderes espirituales o seculares trataron de impedir esta situación, la falta de autoridad debido a la agitación social, que a su vez era consecuencia de la gravedad de la epidemia, generalmente no les permitía a aquellos tener éxito.
La información sobre la mortalidad varía ampliamente entre las fuentes, pero se estima que entre el 30 % y el 60 % de la población de Europa murió desde el comienzo del brote a mitad del siglo XIV. Aproximadamente 25 millones de muertes tuvieron lugar solo en Europa junto a otros 40 a 60 millones en África y Asia. Algunas localidades fueron totalmente despobladas, con los pocos supervivientes huyendo y expandiendo la enfermedad aún más lejos.
La gran pérdida de población trajo cambios económicos basados en el incremento de la movilidad social según la despoblación erosionaba las obligaciones de los campesinos (ya debilitadas) a permanecer en sus tierras tradicionales. La peste provocó una contracción del área cultivada en Europa, lo que hizo descender profundamente la producción agraria. Esta caída llegó a ser de un 40 % en la zona norte de Italia, en el periodo comprendido entre 1340 y 1370.
La repentina escasez de mano de obra proporcionó un gran incentivo para la innovación que ayudó a traer el fin de la Edad Media. Algunos argumentan que causó el Renacimiento, a pesar de que el Renacimiento ocurriera en algunas zonas (tales como Italia) antes que en otras. A causa de la despoblación, sin embargo, los europeos supervivientes llegaron a ser los mayores consumidores de carne de una civilización anterior a la agricultura industrial.
La peste negra acabó con un tercio de la población de Europa y se repitió en sucesivas oleadas hasta 1490, llegando finalmente a matar a unos 25 millones de personas. No obstante, ninguno de los brotes posteriores alcanzó la gravedad de la epidemia de 1348.
Se le denomina Feudalismo a la forma especial que adquirió la organización social de los países europeos, durante la Edad Media y que consistió en la aparición de dos grandes clases: los Señores y los Vasallos.
CARACTERÍSTICAS DEL FEUDALISMO:
El poder central desapareció y se fragmentó en los distintos feudos. En ellos, el señor acaparó las funciones propias del Estado.
Los lazos de dependencia se hicieron personales: desapareció la concepción del hombre ligado a un estado y a unas leyes territoriales y se originó la dependencia de un hombre con respecto al otro.
La tierra adquirió una enorme importancia económica al disminuir el comercio y la circulación monetaria.
La economía fue de autoconsumo, pues cada feudo consumía única y exclusivamente lo que producía.
La sociedad, fuertemente jerarquizada, fue denominada por dos grupos sociales privilegiados: la nobleza y el clero.
La Iglesia Católica se consolidó como una institución de enorme poder religioso, político y económico.
LA SOCIEDAD FEUDAL: LA NOBLEZA GUERRERA:
El Feudalismo se constituyó sobre la base de tres estamentos claramente diferenciados: los nobles, a quienes les correspondía combatir, los eclesláticos, destinados a rezar, y los campesinos, cuya misión era trabajar para mantener a los demás. La nobleza feudal estuvo construida por señores y vasallos que participaban de las relaciones de vasallaje: a su cabeza estaba el rey, que no era un vasallo de nadie y que, teóricamente, era señor de todos. Entre los miembros de la nobleza había grandes diferencias, aunque todas formaban parte de la aristocracia. Los grandes vasallos eran los condes, vizcondes, duques y marqueses dueños de extensos feudos. En el nivel intermedio, se encontraban los vasallos de los vasallos o vasvessores, con feudos más pequeños. Por último existían los vasallos menores, los caballeros, que eran la gran mayoría.
LOS CASTILLOS
Al comienzo los castillos eran de madera. Recién hacia el siglo XII se hicieron de piedra. El castillo se construía sobre una cima y era un lugar amurallado y rodeado de un profundo foso salvado por un puente levadizo. En su interior había un patio que comunicaba con las diferentes estancias de los castillos: los pabellones para la tropa y los servidores, el almacén, los establos y la capilla. La parte más importante era el edificio que servía de vivienda al noble y a su familia.
LOS TORNEOS
Para compensar las horas de tedio en el castillo, los señores feudales organizaban con frecuencia cacerías y torneos. El torneo era la diversión predilecta. Se celebraba en las proximidades del castillo, donde acudían numerosos nobles de otras comarcas que instalaban sus tiendas ahí. Entonces, los guerreros más diestros y vigorosos se preparaban para el combate. El torneo duraba normalmente dos días. El primero se dedicaba a los combates individuales entre nobles. Y el segundo se enfrentaban, unidades completas de guerreros.
EL VASALLAJE
La vinculación de relación social a la nobleza feudal se llamó vasallaje. El origen del vasallaje, que fue un vínculo personal de hombre a hombre, se remonta a los pueblos germánicos, cuyos miembros se vinculaban al rey por lazos de fidelidad personal. En los reinos francos, el vasallo ofició de guerrero y fue utilizado por los reyes, como Carlomagno, para afianzar su poder en el reino.
LOS DEBERES Y LOS DERECHOS
A partir del contrato del vasallaje, el señor adquiría poder sobre el vasallo, pues éste le prometía fidelidad, obediencia y respeto pero este contrato determinaba, también, ciertas obligaciones y derechos por ambas partes. Mientras el vasallo se comprometía a apoyar a su señor con consejos y ayuda militar y económica, el señor, por su parte, se comprometía a proteger al vasallo y a entregarle una compensación material que dependía de su generosidad: caballos, armas, vestidos lujosos y sobretodo, tierras.
DEBERES MUTUOS ENTRE EL SEÑOR Y EL VASALLO
Los deberes del vasallo eran llamados auxilium y comsulium. El auxilium consistía, principalmente, en cumplir con un servicio militar 40 días al año. Ciertos vasallos sólo prestaban este servicio personalmente, pero otros eran ayudados por caballeros: sus propios vasallos, que se convertían en subvasallos de su señor.
Los deberes del señor, eran proteger y mantener a su vasallo. A través de la protección, el señor estaba obligado a defender de sus enemigos y proteger ante la corte a su vasallo, asistirlo con proteger ante la corte a su vasallo; asistirlo con sus consejos y ser justo con él. A través de la manutención, el señor debía mantener al vasallo en su castillo o concederle un feudo.
LAS CEREMONIAS VASALLÁTICAS: HOMENAJE E INVESTIDURA
El vasallaje se confirmaba a través de dos ceremonias: el homenaje y la investidura. En el acto de homenaje el futuro vasallo se arrodillaba ante su señor, le juraba fidelidad ofreciéndole combatir a su lado y otorgarle toda clase de ayuda, y le pedía que lo aceptara como vasallo. Si el señor aceptaba se daba pasa a la Investidura.
En la ceremonia de Investidura, el señor tomaba los manos del vasallo entre las suyas y le preguntaba si quería ser su hombre: el pacto se sellaba con un beso en la boca y con la cesión de parte del señor de una espada, un ramo de flores o un puñado de tierra que simbolizaba la entrega de tierras o algún otro objeto a su vasallo.
EL FEUDO
A través del contacto de vasallaje, el vasallo adquiría de su señor un beneficio material: diversos objetos, un puesto de importancia, el derecho a un cobro, a una renta o a tierras. Al comienzo, esta compensación se llamó beneficio. Luego se llamó feudo y acabó por designar casi exclusivamente el beneficio en tierra. Cuando el feudo era una propiedad de tierra, tenía una extensión variable y albergaba las fuentes de riqueza indispensables: agricultura, ganadería y explotación forestal. Se trataba de una unidad económica autárquica, en la que se consumía lo que se producía.
EL SEÑORÍO TERRITORIAL
Todos los feudos giraban alrededor de la residencia habitual del señor feudal: el castillo o la abadía. Los nobles raramente cultivaban todas sus tierras.
La reserva eran las tierras de uso exclusivo de señor: él las explotaba directamente, empleando una maño de obra en su mayoría servil.
Los mansos eran pequeñas parcelas confiadas a campesinos libres, colonos, que a cambio, trabajaban unos determinados días al año para el señor y le daban una parte de su cosecha o dinero
Las tierras comunales de aprovechamiento común eran, fundamentalmente, bosques y pastos para el ganado.
LA ABADÍA COMO FEUDO
Hacia el siglo XI, a los vasallos de gran importancia se les entregó con mucha frecuencia en feudo una Iglesia con su abadía. Con este tipo de feudo, los vasallos percibían todas las rentas que surgían del dominio de éste o del propio ejército del ministerio ecleslático: los diezmos, que eran la décima parte de la Iglesia, y las ofrendas de los fieles, entre otras rentas más.
EL DERECHO SOBRE EL FEUDO
Uno de los problemas que se plantean los historiadores al estudiar el feudo es el tipo de derecho que tenían sobre el feudo, el señor que lo otorgaba y el vasallo que lo recibía. A l principio del periodo feudal, la naturaleza de este derecho no ofrecía dudas: el señor era el propietario y el vasallo sólo tenía derecho al usufructo del feudo, es decir, a aproplarse de su producción pero sin hacer ningún tipo de cambio sobre este territorio.
LA HERENCIA DE UN FEUDO
El contrato de vasallaje podía renovarse entre los herederos: por eso el feudo también se heredaba. Para reglamentar esta herencia, en casi todos los países se estableció una costumbre: la primogenitura. Sin embargo, como el feudo fue cada vez más visto por el vasallo como un elemento de su fortuna personal, el vasallo intentó beneficiar a todos sus hijos con sus bienes territoriales, y no sólo al mayor. Por eso, a la larga, los feudos tendieron a fragmentarse enormemente, sobre todo en países como Francia y Alemania.
LA CABALLERÍA
Desde el siglo XI, los combatientes a caballo se convirtieron en los protagonistas fundamentales de la guerra. El auge de la caballería se debió, en gran parte, a algunas innovaciones técnicas como, por ejemplo, el estribo, que facilitó el movimiento del jinete. En su origen, los caballeros eran campesinos libres que podían comprar y mantener armas y caballos, lo que era sumamente costoso. Estos hombres se ponían al servicio de los señores feudales, para formar parte de sus ejércitos privados. Con el tiempo, la caballería se convirtió en un grupo cada vez más cerrado al que solo podían acceder los nobles.
CEREMONIA PARA SER CABALLERO
Como en la época feudal la gente no sabía ni leer ni escribir, los contratos escritos casi no se usaban, la gente confirmaba todo a través de ceremonias. Mediante una de ellas se ingresaba a la caballería después de un largo periodo de aprendizaje como escudero, sirviendo al lado de un señor. El acto comenzaba en la noche, cuando el futuro caballero permanecía despierto al lado de sus armas, velándolas. A la mañana siguiente, después de oír misa y comulgar, se armaba al caballero.
El Imperio bizantino fue la parte oriental del Imperio romano que pervivió durante toda la Edad Media y el comienzo del Renacimiento. Este Imperio se ubicaba en el Mediterráneo oriental. Su capital se encontraba en Constantinopla, cuyo nombre antiguo era Bizancio, importante cuidad de la Tracia griega fundada en el 650 a. C. También se conoce al Imperio bizantino como Imperio romano de Oriente, especialmente para hacer referencia a sus primeros siglos de existencia, durante la Antigüedad tardía, época en que el Imperio romano de Occidente todavía existía.
HISTORIA
Desde la caída del Imperio romano del Occidente, los gobernantes bizantinos añoraban los tiempos en que este imperio dominaba todo el Mediterráneo. Uno de ellos fue el emperador Justiniano, intentó restaurarla grandeza del viejo imperio. El imperio constituía una monarquía teocrítica en la que el emperador era considerado el delegado de Dios en la Tierra y por lo tanto un personaje sagrado. Por eso, fue el jefe de la Iglesia y como tal podía nombrar a los patriarcas. La sociedad bizantina era profundamente religiosa: todas las actividades cotidianas estaban estrechamente ligadas a la religión.Por ello, los pleitos o querellas envolvían a todo el pueblo y creaba serios problemas políticos. A lo largo de diez siglos de historia, Bizancio fue uno de los centros económicos mas importantes del mundo medieval. La economía bizantina fue mayoritariamente agraria. La cultura bizantina fue una admirable síntesis de elementos grecorromanos, orientales y cristianos. Las grandes obras del mundo clásico se recopilaron en las escuelas y universidades, como las de Atenas o Constantinopla y en monasterios como los célebres del monte Athos, en Grecia. La invasión de los turcos seldjúcidas en el siglo XI privó a Bizancio de una de las zonas más ricas del imperio: Asia Menor. A partir de este momento, el Imperio de Oriente vivió una lenta y paulatina decadencia que se manifestó en una severa crisis agraria y comercial.
Hola a todos, soy David y aquí está mi blog de Geografía e Historia, y lo que me gusta hacer en mis ratos libres es jugar al pádel y escuchar música. Pienso que está muy divertido y disfruto mucho con ello.