Se le denomina Feudalismo a la forma especial que adquirió la organización social de los países europeos, durante la Edad Media y que consistió en la aparición de dos grandes clases: los Señores y los Vasallos.
CARACTERÍSTICAS DEL FEUDALISMO:
- El poder central desapareció y se fragmentó en los distintos feudos. En ellos, el señor acaparó las funciones propias del Estado.
- Los lazos de dependencia se hicieron personales: desapareció la concepción del hombre ligado a un estado y a unas leyes territoriales y se originó la dependencia de un hombre con respecto al otro.
- La tierra adquirió una enorme importancia económica al disminuir el comercio y la circulación monetaria.
- La economía fue de autoconsumo, pues cada feudo consumía única y exclusivamente lo que producía.
- La sociedad, fuertemente jerarquizada, fue denominada por dos grupos sociales privilegiados: la nobleza y el clero.
- La Iglesia Católica se consolidó como una institución de enorme poder religioso, político y económico.
LA SOCIEDAD FEUDAL: LA NOBLEZA GUERRERA:
El Feudalismo se constituyó sobre la base de tres estamentos claramente diferenciados: los nobles, a quienes les correspondía combatir, los eclesláticos, destinados a rezar, y los campesinos, cuya misión era trabajar para mantener a los demás. La nobleza feudal estuvo construida por señores y vasallos que participaban de las relaciones de vasallaje: a su cabeza estaba el rey, que no era un vasallo de nadie y que, teóricamente, era señor de todos. Entre los miembros de la nobleza había grandes diferencias, aunque todas formaban parte de la aristocracia. Los grandes vasallos eran los condes, vizcondes, duques y marqueses dueños de extensos feudos. En el nivel intermedio, se encontraban los vasallos de los vasallos o vasvessores, con feudos más pequeños. Por último existían los vasallos menores, los caballeros, que eran la gran mayoría.
LOS CASTILLOS
Al comienzo los castillos eran de madera. Recién hacia el siglo XII se hicieron de piedra. El castillo se construía sobre una cima y era un lugar amurallado y rodeado de un profundo foso salvado por un puente levadizo. En su interior había un patio que comunicaba con las diferentes estancias de los castillos: los pabellones para la tropa y los servidores, el almacén, los establos y la capilla. La parte más importante era el edificio que servía de vivienda al noble y a su familia.
LOS TORNEOS
Para compensar las horas de tedio en el castillo, los señores feudales organizaban con frecuencia cacerías y torneos. El torneo era la diversión predilecta. Se celebraba en las proximidades del castillo, donde acudían numerosos nobles de otras comarcas que instalaban sus tiendas ahí. Entonces, los guerreros más diestros y vigorosos se preparaban para el combate. El torneo duraba normalmente dos días. El primero se dedicaba a los combates individuales entre nobles. Y el segundo se enfrentaban, unidades completas de guerreros.
EL VASALLAJE
La vinculación de relación social a la nobleza feudal se llamó vasallaje. El origen del vasallaje, que fue un vínculo personal de hombre a hombre, se remonta a los pueblos germánicos, cuyos miembros se vinculaban al rey por lazos de fidelidad personal. En los reinos francos, el vasallo ofició de guerrero y fue utilizado por los reyes, como Carlomagno, para afianzar su poder en el reino.
LOS DEBERES Y LOS DERECHOS
A partir del contrato del vasallaje, el señor adquiría poder sobre el vasallo, pues éste le prometía fidelidad, obediencia y respeto pero este contrato determinaba, también, ciertas obligaciones y derechos por ambas partes. Mientras el vasallo se comprometía a apoyar a su señor con consejos y ayuda militar y económica, el señor, por su parte, se comprometía a proteger al vasallo y a entregarle una compensación material que dependía de su generosidad: caballos, armas, vestidos lujosos y sobretodo, tierras.
- DEBERES MUTUOS ENTRE EL SEÑOR Y EL VASALLO
Los deberes del vasallo eran llamados auxilium y comsulium. El auxilium consistía, principalmente, en cumplir con un servicio militar 40 días al año. Ciertos vasallos sólo prestaban este servicio personalmente, pero otros eran ayudados por caballeros: sus propios vasallos, que se convertían en subvasallos de su señor.
Los deberes del señor, eran proteger y mantener a su vasallo. A través de la protección, el señor estaba obligado a defender de sus enemigos y proteger ante la corte a su vasallo, asistirlo con proteger ante la corte a su vasallo; asistirlo con sus consejos y ser justo con él. A través de la manutención, el señor debía mantener al vasallo en su castillo o concederle un feudo.
LAS CEREMONIAS VASALLÁTICAS: HOMENAJE E INVESTIDURA
El vasallaje se confirmaba a través de dos ceremonias: el homenaje y la investidura. En el acto de homenaje el futuro vasallo se arrodillaba ante su señor, le juraba fidelidad ofreciéndole combatir a su lado y otorgarle toda clase de ayuda, y le pedía que lo aceptara como vasallo. Si el señor aceptaba se daba pasa a la Investidura.
En la ceremonia de Investidura, el señor tomaba los manos del vasallo entre las suyas y le preguntaba si quería ser su hombre: el pacto se sellaba con un beso en la boca y con la cesión de parte del señor de una espada, un ramo de flores o un puñado de tierra que simbolizaba la entrega de tierras o algún otro objeto a su vasallo.
EL FEUDO
A través del contacto de vasallaje, el vasallo adquiría de su señor un beneficio material: diversos objetos, un puesto de importancia, el derecho a un cobro, a una renta o a tierras. Al comienzo, esta compensación se llamó beneficio. Luego se llamó feudo y acabó por designar casi exclusivamente el beneficio en tierra. Cuando el feudo era una propiedad de tierra, tenía una extensión variable y albergaba las fuentes de riqueza indispensables: agricultura, ganadería y explotación forestal. Se trataba de una unidad económica autárquica, en la que se consumía lo que se producía.
EL SEÑORÍO TERRITORIAL
Todos los feudos giraban alrededor de la residencia habitual del señor feudal: el castillo o la abadía. Los nobles raramente cultivaban todas sus tierras.
- La reserva eran las tierras de uso exclusivo de señor: él las explotaba directamente, empleando una maño de obra en su mayoría servil.
- Los mansos eran pequeñas parcelas confiadas a campesinos libres, colonos, que a cambio, trabajaban unos determinados días al año para el señor y le daban una parte de su cosecha o dinero
- Las tierras comunales de aprovechamiento común eran, fundamentalmente, bosques y pastos para el ganado.
- LA ABADÍA COMO FEUDO
Hacia el siglo XI, a los vasallos de gran importancia se les entregó con mucha frecuencia en feudo una Iglesia con su abadía. Con este tipo de feudo, los vasallos percibían todas las rentas que surgían del dominio de éste o del propio ejército del ministerio ecleslático: los diezmos, que eran la décima parte de la Iglesia, y las ofrendas de los fieles, entre otras rentas más.
EL DERECHO SOBRE EL FEUDO
Uno de los problemas que se plantean los historiadores al estudiar el feudo es el tipo de derecho que tenían sobre el feudo, el señor que lo otorgaba y el vasallo que lo recibía. A l principio del periodo feudal, la naturaleza de este derecho no ofrecía dudas: el señor era el propietario y el vasallo sólo tenía derecho al usufructo del feudo, es decir, a aproplarse de su producción pero sin hacer ningún tipo de cambio sobre este territorio.
LA HERENCIA DE UN FEUDO
El contrato de vasallaje podía renovarse entre los herederos: por eso el feudo también se heredaba. Para reglamentar esta herencia, en casi todos los países se estableció una costumbre: la primogenitura. Sin embargo, como el feudo fue cada vez más visto por el vasallo como un elemento de su fortuna personal, el vasallo intentó beneficiar a todos sus hijos con sus bienes territoriales, y no sólo al mayor. Por eso, a la larga, los feudos tendieron a fragmentarse enormemente, sobre todo en países como Francia y Alemania.
LA CABALLERÍA
Desde el siglo XI, los combatientes a caballo se convirtieron en los protagonistas fundamentales de la guerra. El auge de la caballería se debió, en gran parte, a algunas innovaciones técnicas como, por ejemplo, el estribo, que facilitó el movimiento del jinete. En su origen, los caballeros eran campesinos libres que podían comprar y mantener armas y caballos, lo que era sumamente costoso. Estos hombres se ponían al servicio de los señores feudales, para formar parte de sus ejércitos privados. Con el tiempo, la caballería se convirtió en un grupo cada vez más cerrado al que solo podían acceder los nobles.
CEREMONIA PARA SER CABALLERO
Como en la época feudal la gente no sabía ni leer ni escribir, los contratos escritos casi no se usaban, la gente confirmaba todo a través de ceremonias. Mediante una de ellas se ingresaba a la caballería después de un largo periodo de aprendizaje como escudero, sirviendo al lado de un señor. El acto comenzaba en la noche, cuando el futuro caballero permanecía despierto al lado de sus armas, velándolas. A la mañana siguiente, después de oír misa y comulgar, se armaba al caballero.


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